Premio a la indisciplina

LA MUJER DIEZ

 

 

Andrea del Pilar López Durán, tras varios intentos de sus padres por tener hijos, se convierte en la primera de dos hijos y única mujer. El nacimiento más planeado y deseado de esta familia no hace de ella la típica niña de la casa, sobre protegida y consentida de quien nunca hay quejas porque "no parte un plato".

 

Pérdida prematura

Aunque tuvo una niñez muy  tranquila, llena de juegos, amigos, paseos y regalos, no faltaron los ratos amargos que con el tiempo se convierten en motivo de risa. En su familia aún se recuerda un accidente ocurrido a sus dos años de edad, en el que perdió prematuramente un diente. "Lo chistoso es que mi mamá guardo el diente, me llevo al médico y pretendía que me lo pegaran para que mi papá no se diera cuenta", recuerda.

 

Diez en calificaciones

Andrea siempre se ha destacado en su rendimiento académico y sin duda alguna es una comelibros. Sus logros fueron reconocidos desde muy niña, gran cantidad de diplomas y menciones de honor iban y venían por las paredes de su casa. Se graduó de bachiller del Colegio Mandalay en el año 2007 y obtuvo el puntaje del más alto en las pruebas de estado, aunque no bastó. Estuvo a punto de ser becada por la Universidad de la Sabana, pero le falto un punto, mejor dicho por un pelo.

 

Cero en conducta

Todos definen a esta rolita de nacimiento y santandereana de corazón como la niña diez, madura, con una personalidad definida, solidaria, sincera, responsable, alegre, expresiva, etc. Pero hay una faceta de Andrea que pocos conocen y es la de niña rebelde. Al igual que la mayoría de adolescentes, también hizo travesuras en su época de colegio, tan graves que pueden ser consideradas como delito. Pocos días antes de graduarse como bachiller, junto con su grupo de amigos, incendiaron un salón de clase, aunque ella argumenta que "no fue ella quien inició el incendio, que solo trataba de ayudar a apagarlo".

 

¡En mi casa mando yo!

La relación con sus padres es buena, en especial con su papá quien la complace en todo, pero siempre y cuando se haga lo que ella diga. Desde pequeña es muy independiente, no contaba con la aprobación de sus padres para tomar sus decisiones y sigue siendo así. Pero precisamente esto forma parte del carácter de Andrea, una mujer madura, fuerte, luchadora y radical.  

 

 Mis "Muppets"

Así llama a su grupo de amigos cercanos. Para Andrea sus "muppets" forman una parte importante de su vida, pues puede ser cien por ciento ella, sin cohibiciones y sin temer del "qué dirán". "Mis muppets, después de mi familia, son lo más importante que tengo. Me han demostrado que la gente sincera existe y sé que cuento con ellos cuando los necesito", afirma. Ellos han sido su suporte y consuelo en las situaciones adversas y su compañía en los momentos de alegría.

  

Y ¿cómo le va con los hombres?

La indecisión ha sido clave en este aspecto de su vida, pues a una mujer hermosa e inteligente como Andrea nunca le faltan los pretendientes, pero ella parece estar dedicada a enumerar todos sus defectos antes de aceptar al menos una cita. Esta es una de las razones por las cuales no se le conocen muchos novios. Además no se apega con facilidad a las personas, pues a pesar de tener muchos amigos, ganar su confianza y cariño no es fácil, ni mucho menos para todo el mundo. Escoge muy bien las personas que la rodean, en especial si es un candidato para un posible noviazgo, por eso muchas veces prefiere estar sola que dar con un mal hombre.

 

Su gran depresión 

Una de sus preferencias a la hora de relajarse y entretenerse es pasar horas enteras frente a su computador, medio por el cual conoció a, quien ella llama "el amor de mi vida" David González, aunque muchas veces resulta ser un dolor de cabeza para ella. Después de cuatro años de conocerlo, después de muchos malentendidos, después de la depresión que le causó el hecho de no decidirse a tiempo a entablar una relación seria con él, Andrea se encuentra en una pelea entre su "tonto orgullo" y su amor por David, situación que podría hacer tambalear su mundo, por más fuerte que sea.

 

La mujer maravilla

Andrea del Pilar López Durán, cariñosamente conocida por sus amigos como "la peke", una linda pisciana de 19 años, jefe de personal en Agama S.A., estudiante de tercer semestre de Comunicación Social y Periodismo en el Politécnico Grancolombiano, la niña diez con cero en disciplina, enamorada de la vida, de su familia, de su gente y con un deseo enorme de dejar huella en el mundo a través del ejercicio de su carrera.